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Salí de un centro de rehabilitación y un año después volví a entrar

Salí de un centro de rehabilitación y un año después volví a entrar

La primera vez que entré a un centro de rehabilitación tenía poco más de veinte años y no era yo el que necesitaba ayuda. Era mi padre. Por Cristóbal Barraza · Fundador de Nexovital y RehabApp · Agosto 2026


La primera vez que entré a un centro de rehabilitación tenía poco más de veinte años, y no era yo quien necesitaba ayuda.

Era mi padre.

Tenía graves problemas con el alcohol. Yo fui parte de la familia que estuvo presente durante todo ese proceso, desde afuera, desde ese lugar incómodo en el que uno quiere ayudar, pero muchas veces no sabe cómo hacerlo.

Hoy mi padre lleva 16 años sin consumir.

Sin embargo, en aquel momento yo no hice mi propio proceso como familiar. Estaba en negación y prefería no mirar lo que toda esa situación estaba generando en mí.

Años después me tocaría estar al otro lado.

Mis propios problemas llegaron después

Lo que comenzó con el alcohol fue avanzando. Después llegó la cocaína.

Vinieron años de consumo, proyectos que terminaban mal, relaciones que se deterioraban y decisiones que comenzaron a afectar distintas áreas de mi vida.

Mi círculo de personas también fue cambiando. Poco a poco terminé relacionándome principalmente con personas vinculadas al consumo, casi sin darme cuenta de cuándo había ocurrido ese cambio.

Hasta que llegué a un punto en el que entendí que necesitaba ayuda.

Estuve internado durante un año en un centro de rehabilitación.

Después continué en seguimiento y posteriormente trabajé durante otro año en centros de rehabilitación.

Con el tiempo también me tocó acompañar los procesos de rehabilitación de otros integrantes de mi familia, esta vez desde el rol de apoderado.

17 años conociendo la rehabilitación desde distintas veredas

Cuando digo que llevo aproximadamente 17 años conociendo los procesos de rehabilitación, no significa que lleve 17 años ejerciendo profesionalmente en esta área.

Significa que, durante todos estos años, he conocido este mundo desde distintas perspectivas:

Como hijo de una persona con dependencia al alcohol. Como familiar que no supo procesar inicialmente lo que estaba viviendo. Como persona que desarrolló su propio consumo problemático. Como usuario de un centro de rehabilitación. Como persona internada durante un año. Como usuario en seguimiento. Como trabajador en centros de rehabilitación. Como apoderado de otros familiares en tratamiento.

Cada uno de esos roles me permitió observar algo que el anterior no me había mostrado.

Lo que vi cuando estuve del otro lado

Cuando trabajé en centros de rehabilitación conocí profesionales con una enorme calidad humana y compromiso.

Psicólogos, terapeutas y otros integrantes de los equipos que realizaban un trabajo que requiere formación, vocación y una dedicación que no se puede improvisar.

Sin embargo, había algo que no terminaba de cuadrar.

Una parte importante de todo ese trabajo clínico descansaba sobre sistemas administrativos que, en algunos casos, seguían funcionando de manera muy tradicional.

Parte de los historiales de las personas en tratamiento se mantenían en cuadernos o registros dispersos. El contacto posterior al alta podía depender de que un profesional recordara realizar una llamada. Y mucha información generada durante los tratamientos no necesariamente terminaba transformándose en indicadores que permitieran evaluar el funcionamiento del programa.

Si una persona abandonaba anticipadamente su proceso, no siempre resultaba sencillo reconstruir qué había ocurrido.

Y si meses después volvía a solicitar ayuda, parte importante de la continuidad podía depender de lo que recordara el profesional que la había atendido.

Lo observé en distintos momentos y conversaciones. No era necesariamente un problema de los profesionales.

Era un problema de las herramientas disponibles.

Cinco problemas de gestión que pueden debilitar buenos tratamientos

Estuve aproximadamente un año trabajando en un centro residencial.

Lo que aprendí durante ese período difícilmente podría haberlo aprendido desde afuera.

A partir de esa experiencia comencé a identificar algunos problemas de gestión que pueden aparecer en los centros de rehabilitación.

  1. Cuando parte del historial depende de la memoria del profesional

En algunos establecimientos, una parte importante de lo que se sabe sobre una persona puede quedar principalmente en manos del profesional que realiza su seguimiento.

¿Qué ocurre cuando ese profesional se ausenta, se enferma o deja de trabajar en el establecimiento?

Si la información no está suficientemente centralizada, quien continúa el caso debe reconstruir parte de la historia.

La continuidad del proceso puede terminar dependiendo demasiado de quién está presente y no de un sistema institucional capaz de conservar y organizar la información.

  1. El desafío del acompañamiento post alta

El período posterior al egreso requiere especial atención dentro de un proceso de recuperación.

Sin embargo, mantener un seguimiento organizado durante meses o años puede resultar difícil cuando depende exclusivamente de acciones manuales.

Una llamada semanal realizada cuando el profesional dispone de tiempo puede ser valiosa, pero no necesariamente constituye por sí sola un sistema de seguimiento.

Para que la información sea útil también debe registrarse, organizarse y permitir observar la evolución de la persona a lo largo del tiempo.

  1. Sesiones que generan información que después no se utiliza

Los profesionales realizan sus sesiones, evaluaciones e intervenciones y registran información relevante.

El problema aparece cuando esos registros permanecen dispersos y no pueden transformarse en información que permita analizar el proceso.

Los centros acumulan años de experiencia.

Pero si esa información no está organizada, resulta mucho más difícil utilizar ese conocimiento para identificar patrones, evaluar resultados y mejorar los programas.

  1. Un establecimiento necesita indicadores para poder evaluar su trabajo

Existen preguntas fundamentales que todo programa debería poder analizar:

¿Cuántas personas completaron el tratamiento? ¿Cuántas abandonaron durante las primeras etapas? ¿Cuánto tiempo permanecieron en el programa? ¿Cuántas continuaron participando del seguimiento post alta? ¿Qué intervenciones presentan mejores niveles de adherencia? ¿Cómo evolucionan las personas después del egreso?

Sin información estructurada es difícil responder estas preguntas utilizando datos propios del establecimiento.

Y sin indicadores resulta mucho más complejo identificar qué está funcionando y qué aspectos pueden mejorarse.

  1. La información que puede perderse entre profesionales

Una persona que participa en un programa residencial puede interactuar con diferentes integrantes del equipo durante el mismo día:

Psicólogo. Terapeuta. Médico o psiquiatra. Monitor. Otros profesionales del programa.

Para mantener una atención coordinada es importante que los integrantes autorizados del equipo puedan acceder a la información que necesitan para desarrollar correctamente su función.

Cuando la coordinación depende principalmente de reuniones periódicas o comunicaciones informales, parte de la información puede perderse entre una intervención y otra.

Cómo estas observaciones se transformaron en un proyecto

Los equipos con los que trabajé realizaban una labor importante.

El problema que comencé a observar no estaba necesariamente en las personas.

Faltaban herramientas capaces de centralizar información, mantener la continuidad de los procesos y facilitar la coordinación entre profesionales.

Con el tiempo apareció una pregunta:

¿Por qué no existe una herramienta diseñada específicamente para este contexto?

Esa pregunta terminó convirtiéndose en un proyecto.

SinAdicciones.org posteriormente publicó una nota sobre parte de esta historia titulada “Salió de un centro de rehabilitación y creó RehabApp”, donde se aborda el proceso desde otra perspectiva.

Para qué sirve RehabApp en un centro de rehabilitación

RehabApp nació como una plataforma de gestión diseñada específicamente para centros de rehabilitación y programas ambulatorios.

Muchas de sus funciones responden directamente a situaciones que pude observar durante mi experiencia en este ámbito.

La plataforma permite centralizar información de las personas atendidas, gestionar sesiones y asistencia, registrar diferentes etapas de los procesos y apoyar el seguimiento posterior al egreso.

También busca facilitar la generación de información de gestión que permita a los establecimientos conocer mejor sus propios procesos y tomar decisiones utilizando datos organizados.

El objetivo es sencillo:

Que la continuidad de un tratamiento no dependa únicamente de la memoria de una persona.

Nexo Vital nació de otra necesidad que también conocí de cerca

Durante mi propia recuperación y posteriormente trabajando en centros, comencé a observar otra situación.

Había personas que necesitaban ayuda, pero que no podían o no querían ingresar a un programa residencial.

Algunas tenían trabajo.

Otras tenían responsabilidades familiares.

Algunas sentían temor o vergüenza de que su entorno conociera lo que estaban viviendo.

Y otras simplemente no estaban preparadas para internarse.

Eso significaba que muchas personas postergaban la búsqueda de ayuda.

Fue entonces cuando apareció otra pregunta:

¿Qué alternativa existe para una persona que reconoce que necesita hacer un cambio, pero que no puede detener completamente su vida para ingresar a un centro residencial?

De esa pregunta nació Nexo Vital

Nexo Vital es un programa terapéutico ambulatorio y online dirigido a personas que presentan consumo problemático y que, después de una evaluación, pueden realizar un proceso sin internación.

La propuesta busca permitir que la persona pueda recibir acompañamiento profesional mientras mantiene determinadas responsabilidades familiares, laborales o académicas.

El programa está organizado en módulos progresivos.

Módulo 1: Motivación y conciencia del problema

El proceso comienza trabajando la motivación, el reconocimiento del problema y la identificación de patrones asociados al consumo.

A partir de esa base, el programa continúa abordando diferentes áreas:

Control del impulso y abstinencia. Cambio de hábitos y reestructuración cognitiva. Relaciones interpersonales y apoyo social. Prevención de recaídas y manejo de situaciones de riesgo. Desarrollo personal y proyecto de vida.

El acompañamiento es realizado por profesionales y terapeutas vinculados al área de las adicciones, incorporando atención psiquiátrica cuando el plan y la evaluación profesional lo requieren.

La modalidad ambulatoria no busca reemplazar la internación cuando esta es necesaria.

Busca ofrecer una alternativa para aquellas personas cuyo nivel de riesgo y situación particular permiten desarrollar un proceso ambulatorio.

17 años después

Mi historia con la rehabilitación comenzó entrando a un centro para visitar a mi padre.

Nunca imaginé que años después entraría yo mismo como usuario.

Mucho menos que terminaría trabajando en centros de rehabilitación.

Y tampoco imaginé que de todas esas experiencias terminarían naciendo proyectos como RehabApp y Nexo Vital.

He conocido este mundo desde el lugar del familiar, del usuario, de la persona internada, del trabajador y del apoderado.

Eso no me convierte en profesional clínico ni reemplaza el conocimiento de quienes se han formado durante años para trabajar terapéuticamente con las adicciones.

Pero sí me permitió conocer problemas y necesidades desde perspectivas muy diferentes.

Los profesionales que trabajan diariamente en rehabilitación realizan un esfuerzo enorme.

Mi intención con RehabApp es contribuir a que tengan mejores herramientas para organizar y dar continuidad a ese trabajo.

Y con Nexo Vital, contribuir a que existan más alternativas para aquellas personas que necesitan pedir ayuda y que, por sus características y después de una evaluación adecuada, pueden desarrollar un proceso ambulatorio.

Ambos proyectos nacieron de haber conocido estas necesidades de cerca.

Y ambos continúan evolucionando.

Si diriges un establecimiento de rehabilitación y quieres conocer RehabApp, puedes visitar rehabapp.cl.

Si buscas información sobre acompañamiento terapéutico ambulatorio, puedes conocer Nexo Vital y revisar las alternativas disponibles.

Sobre el autor

Cristóbal Barraza lleva aproximadamente 17 años conociendo los procesos de rehabilitación desde diferentes perspectivas: como familiar, usuario, persona internada durante un año, trabajador en centros de rehabilitación y apoderado de familiares en tratamiento.

Es fundador de RehabApp y Nexo Vital y participa junto al psicólogo Bernardo Silva en el podcast Construyendo Ganas de Vivir.

Contacto

contacto@nexovital.cl contacto@rehabapp.cl

Producido por Ricardo Manzur Carrasco · Agosto de 2026